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Economía

La Costa Brava cierra «el peor verano» de su historia

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Esta información se publicó originalmente el 29 de septiembre de 2020 y, por tanto, la información que aparece hace referencia a la fecha especificada.

La Costa Brava ha cerrado la temporada turística con «un récord a la baja» en las ocupaciones, tal y como ha afirmado el presidente del Patronato de Turismo Costa Brava – Girona, Miquel Noguer. Los establecimientos turísticos han sufrido un bajón del 41,8% en el empleo y los meses de julio y agosto han logrado llenar tan sólo el 39,8% de las camas que había en oferta.

En cuanto a los establecimientos del Pirineo gerundense, han resistido mejor la falta de visitantes durante la pandemia y las ocupaciones se han reducido un 27% a lo largo de la temporada. El turismo de proximidad, y especialmente el catalán, han ayudado a salvar la temporada este verano en el territorio gerundense. Por el contrario, cayó el número de turistas alemanes, belgas, holandeses, ingleses y rusos.

La Costa Brava cierra así «el peor verano» de su historia, con una cifra de ocupación de tan sólo el 39,8%, mientras que el pasado año esta cifra se situaba en el 65,2%. Noguer recordó que antes de la pandemia las previsiones eran conseguir «un verano de récord» y acabó siendo «un récord a la baja» por la caída registrada.

Según detallaron en una valoración de la temporada de verano, los establecimientos han ofrecido un 90% de las plazas que tienen disponibles, con 229.000 camas de las 246.347 que existen. Esto significa que la gran mayoría de establecimientos ha optado por abrir.

La cifra en el Pirineo de Girona ha sido relativamente mejor que la de la Costa Brava, ya que ha tenido un 27% menos de reservas que en verano de 2019. En total se han reservado el 47,6% de las 11.728 camas ofertadas.

El bajón en el empleo ha sido distinto según el sector de la Costa Brava. El más afectado ha sido el sur, donde han notado un 48% de bajón en reservas. En esta zona que comprende Blanes, Lloret de Mar y Tossa de Mar (Selva) se ha pasado de tener un 73,8% de camas llenas a sólo un 38,1%. En la Costa Brava Centro la caída fue menor, de un 39,6% y la Costa Brava Norte es quien menos notó los efectos de la pandemia con un 36,3% menos de reservas.

En cuanto a tipos de establecimientos, las casas de turismo rurales son las que más público han sabido atraer. En el Pirineo de Girona tan sólo cayó un 4,3% el número de reservas en este tipo de establecimiento y en la Costa Brava, un 18,1%. Por el contrario, los hoteles son los que menos reservas obtuvieron con un 47,6% menos de empleo.

Estos bajos empleos han sido gracias al turismo de proximidad. De hecho, los catalanes han realizado el 57,5% de las pernoctaciones. Esto representa 3.263.000 pernoctaciones, mientras que el pasado año eran 2.425.000. Por el contrario, caen la mayoría de visitantes de los mercados alemán, belga, holandés, inglés. El mercado francés cae ligeramente, pero se mantiene a diferencia del resto de nacionalidades, representando el 15% de pernoctaciones que se han realizado en la demarcación gerundense este verano.

Más visitantes que Mallorca y la Costa del Sol

Por otra parte, el número de visitantes que han pisado la Costa Brava (380.835 personas) es superior al que lo ha hecho en Mallorca (284.430) o la Costa del Sol (328.321), que son los principales destinos en España.

Según Dulsat, esta cifra se debe a que Girona tiene «un mercado de tres millones de personas en el área metropolitana de Barcelona» y también «hay un mercado muy importante en el sur de Francia que puede llegar en coche». De todas formas, en número de pernoctaciones, Mallorca supera a la Costa Brava.

Se mantienen los precios

Por otra parte, en una encuesta que ha realizado el patronato a los empresarios del sector turístico, la mitad de los encuestados afirma que no ha descendido el precio. Dulsat ha remarcado que ésta «es una tendencia habitual» en el sector en épocas de crisis para «intentar atraer» a más visitantes. De todas formas, se mostró satisfecho de que más de la mitad hayan optado por no tocar los precios para evitar «devaluar» la marca turística.

En esta encuesta realizada a 230 empresarios, un 78,5% han asegurado que ha merecido la pena abrir este verano sus alojamientos, pese al bajo empleo. Por el contrario, un 32% afirman que la temporada fue mala o muy mala, mientras que un 40,43% cree que fue buena o muy buena.

Otro aspecto destacable es que el 60% de las reservas se han realizado directamente en los establecimientos y no a través de portales como Booking. Según Dulsat, este indicador expresa que «la gente conoce el territorio» y por eso confían en los establecimientos directamente.

Buena previsión de caras en invierno

Ante la «Incertidumbre» que hay en el sector las previsiones, de cara a la temporada de nieve «no son malas». Según Noguer, este verano «no ha ido mal» a los establecimientos de los Pirineos y eso apunta a que podrían encarar con buenas cifras en los meses de esquí.

Además, Noguer recordó que los deportes de montaña están «al aire libre» y es donde «hay menos riesgo de contagio». Por su parte, el vicepresidente del Patronato, Jaume Dulsat, apuntó que la mayoría de visitantes en las pistas gerundenses son turistas de proximidad.

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