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Televisores: guía de compra | Canal Digital

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Televisores: guía de compra |  Canal Digital 37

Llegados a ese punto, el abanico actual de posibilidades en la compra de un televisor es muy amplia. Vamos a hablar de los factores más destacables a la hora de adquirir uno.

El primer factor a valorar en un televisor es la tecnología con la que se fabrica. Esta tecnología influirá en aspectos esenciales del televisor que analizaremos a continuación. Para un usuario normal, ya un precio razonable encontramos dos tecnologías para la fabricación de televisores: Plasma y LCD/LED. Vamos a verlas:

1.1- Plasma : Esta es la tecnología que fue utilizada inicialmente para la fabricación de pantallas grandes, de 37 pulgadas o más. Se sigue utilizando sólo para televisores de gran formato. Es la más veterana de las actualmente existentes en el mercado pero ha sabido evolucionar y resolver muchos de los problemas que presentaba de inicio. Su funcionamiento es similar a los antiguos paneles CRT, y también comparte ventajas e inconvenientes. Sin embargo, los televisores de plasma son una opción a tener en cuenta, especialmente para amantes del deporte, cinéfilos y aficionados a los videojuegos.

Por el contrario, los televisores de plasma tienen un consumo energético bastante elevado (más adelante hablamos de consumos). La categoría energética de los mejores televisores de plasma apenas llega a la C, mientras que muchos LCD llegan a la A y los mejores a la A+. Son más abultados, más pesados ​​y emiten más calor. Su calidad de imagen degenera con el paso del tiempo. Su superficie de cristal añade reflejos en la imagen. Por último, su nivel de brillo es, por lo general, inferior a los LCD.

Ventajas :- Tiempo de respuesta instantáneo, perfectos para ver contenido muy dinámico.- Contrastes elevados.- Negros perfectos.- Gama de colores muy amplia.- Iluminación muy uniforme.- Gran ángulo de visión.

Inconvenientes :- Alto consumo energético.- Muy voluminosos y pesados.- Pierden calidad con el tiempo.- Reflejos en pantalla.- Menos brillo de imagen.- Menos catálogo a elegir. No hay pequeños.

1.2- LCD / LED

Ante todo hay que dejar claro un concepto: los televisores LCD y LED son iguales con la excepción del sistema de retroiluminación utilizado. A diferencia de los televisores de plasma, los paneles LCD no pueden crear luz por sí mismos. Así, deben recurrir a una fuente de luz artificial para formar las imágenes. Ésta puede ser de dos tipos, fluorescente (LCD) o LED. La segunda permite un mayor ahorro energético, y, al estar libres de mercurio, un mayor respeto por el medio ambiente.

Las pantallas de los televisores LCD y LED están formadas por cristal líquido, donde encontramos varios puntos, llamados píxeles. Según la corriente eléctrica que apliquemos, orientamos estos cristales de una forma u otra, consiguiendo que pase más o menos luz y, en definitiva, formando colores. La luz, como hemos comentado, la generamos con luces fluorescentes o LEDs. Hoy en día ya es más común encontrar pantallas LED, pero todavía hay muchas LCD, por lo general a mejor precio.

Dentro de los paneles LED, encontramos dos tipos de iluminación:

LED tipo EDGE : los LEDs se ubican en el marco de la pantalla, y con la ayuda de unos difusores, se reparte la luz por todo el panel, de forma más o menos homogénea. Permite televisores más delgados y ligeros, y de menor consumo energético. Por el contrario, puede presentar zonas más iluminadas, como las esquinas o los bordes, y en ocasiones mala distribución de la luz que puede provocar zonas blanquecinas (efecto clouding)

LED tipo Hoja : en este caso, los LEDs se encuentran distribuidos por toda la superficie de la pantalla, pudiendo hacer que se ilumine según proceda. Permiten encender y apagar zonas concretas, mejorando el contraste y la calidad de los tintos. En cambio, son notablemente más caros y de dimensiones menos contenidas.

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Los paneles LCD pueden ser de dos tipos:

Paneles TN (Twisted Nematic): son los paneles utilizados en aparatos de gama baja o media. Son los más económicos y cuentan con un ángulo de visión más limitado.

Paneles IPS (In-Plane Switching): se trata de los paneles utilizados en aparatos de gama alta. En éstos, las moléculas de cristal líquido se disponen de forma horizontal respecto de la pantalla (en lugar de en paralelo, como en los paneles TN), lo que aumenta el paso de luz, favoreciendo un ángulo de visión más elevado , un tiempo de respuesta más rápido y un mayor contraste.

Tanto LCD como LED tienen consumos energéticos más contenidos que los Plasma. En el caso de los LCD, un 25% menos y en el caso de los LED, hasta un 40%. De hecho, algunos de los LCD LED actuales alcanzan certificaciones energéticas de A+ (ver apartado de consumo energético). Otro factor a tener en cuenta, debido a la tecnología empleada, es que son modelos mucho más ligeros y delgados, por tanto más fáciles de ubicar. Encontraremos un catálogo de televisores LCD muy amplio en muchos tamaños diferentes.

Este tipo de televisores, sin embargo, no son tan adecuados como los plasma para ver escenas movidas y rápidas. Su tiempo de respuesta es mayor, aunque se reduce bastante en la gama alta LCD LED. Un efecto secundario es la aparición de rastros en escenas rápidas (efecto ghosting). También sufren de un ratio de contraste menor, y puesto que la iluminación está siempre funcionando, presentan unos negros menos puros (a excepción de los LCD Full LED). Los colores, por lo general, no son tan aproximados a la realidad, presentando paletas más frías y tonos más brillantes. Por último, su ángulo de visión no es tan elevado como en los plasma, excepto en algunos paneles IPS.

Ventajas :- Menor consumo energético (algunos alcanzan A+).- Más delgados, ligeros y fáciles de meter.- Mayor variedad de pulgadas.- Menor número de reflejos.- Es la tecnología en la que se está avanzando más.

Inconvenientes :- Mayor tiempo de respuesta (efecto ghosting). Menor en paneles IPS.- Efecto clouding en televisores que no son Full LED.- Menor contraste. Menos acentuado en paneles IPS.- Negros menos puros.- Colores menos realistas.- Menor ángulo de visión. Menos acentuado en paneles IPS.

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La evolución de los televisores LED son los televisores OLED. La tecnología OLED permite unos menores consumos y una mejor calidad cromática, pero todavía son muy pocos los modelos que la implementan. En los próximos años, sin embargo, se espera que esta tecnología se acabe imponiendo.

Recomendación: Debe tener en cuenta los puntos a favor y en contra de cada tipo de panel. Sin embargo, y como norma general, la mejor opción para un usuario estándar es optar por un LCD LED. Si eres amante del cine o de los videojuegos, la mejor opción es un Plasma.

2- Dimensiones

Uno de los puntos más sencillos y evidentes. Si bien es cierto que a la mayoría nos gustaría tener un televisor lo más grande posible, hay que tener los pies en el suelo. Hay que optar por un televisor que se adapte a las medidas de la estancia donde lo colocaremos, y por supuesto, en nuestro bolsillo: cuanto mayor es un televisor, más caro .

La unidad utilizada para referirnos al tamaño de los televisores es la pulgada. Así, encontramos aparatos de 32, 37, o 50 pulgadas, por ejemplo (los distintos tamaños suelen diferir de una a otra en 5 pulgadas). Para que le sirva de guía: las pantallas de los portátiles son de 13 o 15 pulgadas (17 los mayores) y los monitores de los ordenadores van de 15 a 23 pulgadas, como norma general.

Televisores: guía de compra |  Canal Digital 40 El Samsung HDTV de 110 pulgadas, uno de los mayores televisores del mercado Foto: actualidadgadget

Televisores pequeños : Se sitúan por debajo de las 27 pulgadas. Son adecuados como televisores secundarios, para pequeñas habitaciones, cocinas, etc. Se sitúan por debajo de los 250€ y son los más cómodos de ver en distancias cortas. Se pueden utilizar, en su mayoría, como monitores para conectar el ordenador.

Televisores medios: En este grupo incluimos los aparatos de 32 a 42 pulgadas. Son adecuados para realizar la función de televisión principal, en un salón amplio. Tienen la mejor relación calidad-precio, y podemos encontrarlos a partir de los 250€ hasta prácticamente los 1000.

Televisores grandes: Por encima de las 42 pulgadas encontraríamos los televisores de grandes diagonales, sólo aconsejables en grandes estancias o para fanáticos de las grandes proporciones. Son, con diferencia, los más caros. Además, requieren una distancia mínima de visualización mayor y consumen más energía.

En cualquier caso, la elección del tamaño es básicamente personal: un televisor mayor no implica necesariamente mejor calidad de imagen, aunque una imagen mayor suele ser más espectacular. El principal factor a tener en cuenta pues, debería ser el espacio disponible y el gusto personal por una pantalla mayor o menor. Y el bolsillo, por supuesto.

Sin embargo, hay unas recomendaciones en torno a las medidas y distancias de visionado. La mayoría de televisores optan por una relación de aspecto 16:9, es decir, la proporción de la anchura con la altura del área visible de la pantalla. Para este tipo de pantallas, con FullHD (hablaremos más adelante) la distancia mínima de visualización es de dos veces el ancho de la pantalla. Así, por un televisor de 50 pulgadas, la distancia mínima sería de 2,25 metros desde la posición ideal de visión (es decir, en línea recta desde el centro de la pantalla). Haciendo una aproximación, podríamos establecer una regla de 4,5 centímetros por pulgada. La distancia máxima no debería exceder 5 veces el ancho de la pantalla.

Pulgadas Distancia mínima (m) Distancia máxima (m)

32

37

40

42

46

50

55

60

65

1,44

3,60

1,66

4,16

1,80

4,50

1,89

4,72

2,07

5,17

2,25

5,62

2,53

6,18

2,70

6,75

2,92

7,31

3- Resolución

Ya os hemos hablado en alguna ocasión de la resolución. En un televisor es un factor clave, pero que por suerte en los últimos años se ha logrado unificar, terminando con algunas confusiones con términos como SD, Alta definición, HD-Ready o FullHD. Ahora mismo, no vale demasiado la pena comprar un televisor con una resolución inferior a 1920×1080 (esto significa que el televisor puede mostrar 1920 puntos diferentes en horizontal y 1080 en vertical), lo que se conoce como FullHD o 1080p. Sin embargo, puede optar por una resolución inferior si se trata de un televisor de pequeño (HR-Ready o 720p). Ambas soluciones, 1080p y 720p, son consideradas alta definición .

Televisores: guía de compra |  Canal Digital 41 Televisor 4k (Ultra HD) en un establecimiento. La calidad de imagen es altísima, el precio también

FullHD es, por tanto, la resolución más utilizada hoy en día, y la recomendable. Sin embargo, ya están empezando a aparecer televisores con 4K (Ultra HD), un estándar emergente que llega a resoluciones de 2840×2160. Las imágenes en 4K son espectaculares pero se trata de una tecnología incipiente. Si adquiere un televisor de este tipo, tenga claro que no podrá disfrutar de mucho contenido en estas resoluciones, así que nuestro consejo es que espere un par o tres de años.
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4 – Velocidad de refresco.

Otro punto a tener en cuenta es la velocidad de refresco del panel. Vamos, las veces por segundo que el televisor es capaz de refrescar la imagen. El valor se mide en Hertzs, y básicamente encontramos tres tipos de paneles en función de estos valores: 50, 100 o 200Hz (estos últimos utilizados en televisores 3D). A partir de ahí, y mediante software, se consigue incrementar estos valores, pero se trata de Hertzs ​​no reales, y cada fabricante los denomina de forma distinta. Son, en cualquier caso, un reclamo publicitario, puesto que la mejora que aportan no es demasiado apreciable. Resumiendo: lo importante son los Hertzs ​​reales.

Para escoger, y como norma general, una mayor velocidad de refresco siempre es mejor, ya que evitará molestos parpadeos y cansancio de la vista, en especial si utilizamos el 3D y contribuirá a un mayor confort de la vista. También permitirá al procesador intercalar un mayor número de fotogramas, mejorando la estabilidad y nitidez del conjunto.

5- Eficiencia energética

En los televisores, como en cualquier electrodoméstico, es muy importante consultar eletiqueta energética, que están obligados a mostrar por normativa europea, de forma bien visible. Estas son las categorías actuales:Televisores: guía de compra |  Canal Digital 43 Es necesario mirar el consumo energético de un electrodoméstico antes de comprarlo

Evidentemente, a mayor eficiencia energética mejor: menor consumo y menor impacto para el medio ambiente. Los dos factores que influyen en el consumo en un televisor son la tecnología utilizada (de la que ya os hemos hablado) y el tamaño: cuanto mayor, mayor consumo: un televisor de 46 pulgadas consume prácticamente el doble que uno de 32.

Como norma general, se recomienda elegir televisores que sean de clase A o superior.

6 – Calidad de sonido:

El punto débil de los televisores es sin duda el sonido. Con las tecnologías existentes se ha conseguido rebajar en peso los aparatos y adelgazarlos en extremo. Esto afecta a los altavoces: los fabricantes disponen de menos espacio para montar un buen equipo de música y eso hace que tengan que rebajar el tamaño de la caja acústica. Y esto se nota.

El sobreprecio que deberemos pagar por conseguir un equipo con un buen sonido es mejor invertirlo en una barra de sonido, que incluso en las alternativas más económicas nos ofrecerá una calidad superior a la gran mayoría de altavoces integrados. Las mejores barras y equipos Home Cinema, 5.1 o 7.1, ofrecen una profundidad acústica y experiencia de usuario impresionantes. La diferencia entre ver una película con un buen equipo de sonido o con los altavoces de serie del televisor es abismal.

Televisores: guía de compra |  Canal Digital 44 Un equipo Home Cinema es un magnífico complemento para un televisor

7- Conexiones:

Un apartado muy importante al que es necesario dedicar unos minutos. No seríamos los primeros en encontrar una magnífica oferta, adquirimos el televisor, y al llegar a casa nos damos cuenta de que le faltan conexiones o las que tiene no son las adecuadas.

Antes de comprar el aparato, debemos hacer una lista de todos los dispositivos que queramos conectar al nuevo televisor. Y, a la hora de ir a comprarlo, buscar un televisor que los tenga, o pensar en renovar los aparatos si son muy antiguos y cuesta encontrar televisores con las conexiones que requerimos. En este aspecto, el estándar es la conexión HDMI, que incluye señal de audio y de vídeo. El euroconector, más antiguo, está en desuso, pero todavía podemos encontrar algún aparato que lo utilice, y no todos los nuevos televisores lo incorporan. Como norma general, asegúrese de que tiene por lo menos un par de conectores HDMI y algunos USB para conectar discos duros o pendrive .

8- SmartTV

Éste es un término muy de moda utilizado para albergar los televisores que ofrecen conexión a la red. Esta conexión puede realizarse por cable o por WIFI. En caso de decantarnos por un SmartTV, debemos preguntar qué tipo de conexión presenta y, en caso de que sea WIFI, si ya lleva el receptor incorporado o es necesario comprarlo aparte. Y tener Internet en casa, por supuesto.

Las aplicaciones y servicios básicos de este tipo de televisores son Youtube, Vimeo, Facebook, Twitter y navegación por Internet. La diferencia se establece en las aplicaciones exclusivas de cada fabricante, que pueden incluir juegos, cliente Plex o aplicaciones de control para el móvil o la tableta. También es necesario mirar las opciones de control, ya que el mando del televisor suele ser poco funcional para navegar (especialmente para escribir). Las mejores opciones en este caso son conectar un teclado bluetooth o el control gestual o por voz que comienza a verse en algunos dispositivos.

Televisores: guía de compra |  Canal Digital 45 Menú SmartTV en un televisor de exposición

Recomendación: Casi todos los modelos de gama media y alta incorporan SmartTV. Los televisores más baratos o más antiguos no la llevan. Es una opción que vale la pena: ver Youtube en HD cómodamente en el sofá es una experiencia única. Aquí debemos añadir experiencias como televisiones a la carta, aplicaciones de los fabricantes, etc.

9 – 3D o no 3D?

En 2009, James Cameron estrenó Avatar. De la película se ha hablado mucho para bien y para mal, pero lo innegable es que fue la impulsora del 3D entre el gran público. En los meses y años posteriores se vivió una especie de fiebre colectiva por el 3D: todos los fabricantes la incorporaban en sus televisores, se ofrecían numerosas tecnologías para acercarlo al público, se utilizaba como reclamo de grandes experiencias de usuario, se generaba contenido en 3D y era la palabra de moda en cualquier discusión tecnológica. La frase era «Compra un televisor 3D»

Casi en 2014, no hace falta ser muy espabilado para ver que, realmente, el público no estaba demasiado interesado en el 3D. La industria se había volcado con toda su potencia y pasados ​​varios años, la respuesta del público ha sido más bien tibia. Falta de visión por parte de los fabricantes, quizás, falta de madurez de la tecnología, quién sabe. Ahora, la frase es: «Sí, es una Smart TV. Ah… y también tiene 3D».

En cualquier caso, si se decide, piensa que encontrará dos formas de representar 3D: activo o pasivo. Para ambos sistemas se utilizan gafas, y ofrecen resultados similares. El activo hace uso de gafas especiales con baterías incorporadas que se sincronizan con el televisor por radiofrecuencia. El pasivo, por el contrario, reproduce dos imágenes de forma simultánea, alternando horizontal y verticalmente cada una de las líneas que forman la imagen.

Recomendación : El 3D es una tecnología que está de baja en televisión (otra cosa es el cine). El contenido creado por 3D es escaso, así como las emisiones, y cada vez lo será más. Sin embargo, es un complemento que puede resultar interesante, pero no como argumento principal de compra. En caso de tener que elegir entre 3D pasivo y activo, decantad por el pasivo, ya que el 3D resultante es más estable y relajado, sale más económico y no requiere ningún mantenimiento.

10 – Fabricantes

Se pueden contar con los dedos de una mano los fabricantes de paneles LCD y plasma a nivel mundial. Las marcas no fabrican, sino que compran los paneles a unos pocos fabricantes, para montarlos en sus propios televisores. Así, es habitual ver a televisores de marcas rivales con la misma electrónica o el mismo panel.

Sin embargo, es complicado determinar el origen del panel de un televisor, ya que estas informaciones suelen estar sujetas a contratos de confidencialidad entre ambas partes. Sin embargo, el panel es sólo una parte (importante) del televisor, pero hay otros factores: la electrónica, controlada por el procesador de imagen, es una parte importantísima en un televisor: trata y procesa la información para ofrecer imágenes más nítidas y fluidas. Las principales marcas tienen coprocesadores específicos que bautizan con nombres comerciales (Clear Motion Rate, Digital Natural Motion, Motionflow…).

En cuanto a marcas, es difícil recomendar alguna sin caer en favoritismos, y puede tener una mejor experiencia con un televisor de marca desconocida que con uno de primera marca. Pero sí podemos mencionar las que actualmente cuentan con la mejor reputación: Samsung, Sony y LG.

11- Probar el televisor en el establecimiento

La prueba de fuego para acabar de decidirnos por uno u otro aparato es ir a nuestro comercio de confianza y probar el televisor con calma y tranquilidad. Os ofrecemos una breve recopilación de algunas pautas que puede seguir para aprovechar la visita:

Calidad de imagen: La iluminación en el establecimiento no es la misma que la de casa. Debe tener en cuenta que lo más probable es que en el lugar donde veremos la televisión no tengamos fluorescentes, como en el comercio. Por tanto, la iluminación cambia.

La mayoría de televisores, en el establecimiento, se encuentran en «modo comercio». Es una opción que los fabricantes incluyen con valores predeterminados (brillo, contraste, color, etc.) supuestamente óptimos para el mayor número de situaciones, pero que pueden no adaptarse a las necesidades de nuestro hogar. Es un buen consejo, pues, pedir al personal del comercio que nos permita ajustar el brillo y el contraste, de modo que podamos ver el aspecto de la imagen al mínimo y al máximo y ver de qué rangos reales dispone el aparato y cómo se comporta.

Televisores: guía de compra |  Canal Digital 46Ir a ver y probar el televisor en el comercio: la prueba final

Reproducción de un vídeo: las imágenes mostradas en los establecimientos a menudo no son las mejores para apreciar las calidades del panel. En ocasiones, por poca calidad (una señal TDT en baja definición) o en ocasiones por masa (documentales en alta definición con colores muy saturados, exagerados). Intente llevar alguna película o trailer en un lápiz de memoria, en alta definición, e intente reproducirla en el televisor (todos disponen de entradas USB).

Un buen pensamiento es llevar también vídeos con secuencias nocturnas, para poder apreciar la variedad de tonos del aparato, y secuencias de acción, para poder comprobar su comportamiento en cuanto a velocidad de refresco y nitidez en escenas rápidas.

Ángulo de visión: es un aspecto que no se tiene demasiado en cuenta, pero es muy importante. Normalmente nos ponemos de pie delante del televisor, y así valoramos la imagen. Éste no es, probablemente, el mismo ángulo que adoptaremos con el televisor instalado, colgado en la pared o en una mesita y sentados en el sofá. Y con un cambio así, la imagen puede diferir: hacerse más oscura o cambiar el tono del color. Esto se debe al ángulo de visión. La mayoría de pantallas ofrecen ángulos de 178º, pero debemos comprobar nosotros mismos que la imagen no cambia demasiado si nos movemos de un lado para otro y de arriba abajo y, sobre todo, que la calidad de la imagen sea satisfactoria con el ángulo en el que acabaremos mirándola.

– Conclusiones finales:

Escoger un televisor no es un trabajo fácil, ya lo hemos comentado, especialmente para el televisor principal de casa. Una mala elección en la compra puede hacer que nos estemos arrepintiendo durante años. Así que lo más prudente es analizar nuestras necesidades y ceñirnos al espacio y el dinero del que disponemos. El repaso de las tecnologías que le hemos ofrecido le ayudará a comprar con un poco más de conocimiento.

Una vez sabe lo que desea, haga una elección de los modelos que cumplan con las características deseadas y seguidamente se informe de estos modelos: la red está llena de análisis y opiniones de absolutamente todos los modelos, así como de comparativas que nos pueden ayudarle a afinar nuestra decisión. Por último, buscar ofertas (sin perder la cabeza) en establecimientos tradicionales o en la red puede acabar de decantar la balanza. En cualquier caso, sensatez y conocimiento en la compra de un equipo que, bien elegido y bien cuidado, nos dará muchos años de satisfacciones.

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